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Del fast motion al slow modo (La razón y el tiempo también tienen color)

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  Existe un efecto utilizado en la postproducción de videos llamado fast motion, gracias al cual amantes del cielo y el cosmos han podido extasiarse con hermosos time-lapses de auroras boreales.   Similares sensaciones ha despertado en los apasionados y apasionadas de la botánica, la zoología o la obstetricia, el observar en pocos minutos o incluso en segundos “el paso del tiempo”. El fast motion logró entonces comprimir la duración de los procesos, ofreciendo al ser humano moderno la posibilidad de observar fenómenos que a simple vista no podían ser captados por su ojo o que, en su defecto, le demandarían realizar un ejercicio contemplativo del que ya no dispondría de tiempo. Si desconoces lo que es el fast motion o time lapse date tiempo para hacerlo , si ya lo conoces igual te recomiendo ver el video, imagina que estás sentada-o ahí, expuesta-o a la naturaleza y que todo cuanto ves sucede en “tiempo real”;  luego retoma la lectura. La locomotora a vapor que para f...

Incómodas visitas: Fragmentos del pluriverso indígena (1)

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He pasado noches enteras pensando, he pasado días contemplando. En el transcurso de estas largas horas he escuchado voces en distintas lenguas hablarme; he soñado con nuestros muertos y muertas, he pensado en quienes andando, atraviesan ríos, montañas y selvas. Ojeando mi estar, el recorrido emprendido, las decisiones tomadas y las que faltan por tomar, me he descubierto desacelerando el paso las veces que he podido; me he visto apoyarme en gestos en vez de palabras y palabras cuando considero necesario pronunciar; en cada oportunidad hallada he descansando y durante esos instantes, cortos instantes, me repito: mi ritmo es el mismo del andar que observa. Desde la hamaca algunas estrellas dejan mirarse; la brisa cuela suave entre las rejas; con cada mecida se alivia el cansado cuerpo. Sigo en silencio, sigo en mi interior. Esta casa la conozco, ya me he quedado antes aquí, no es nuestra; dos mujeres la habitan, ellas a diferencia de nosotras, no son indígenas. Las risas me regres...

A Mónica la quiero libre

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El disfrute de la soltería me duró poco; en realidad podría decir que nada. Cuando crecí y todo indicaba que “ya estaba lista”, apenas me dio el tiempo de trabajar como cajera bajo la figura de ese estado civil. Debuté formalmente como asalariada en la banca pública, pero esa no fue la primera, ni mi última experiencia laboral; desde pequeña, entre mudanzas y reacomodos, hice distintos encargos que fueron proporcionándome los vestidos, el calzado y los artículos para la coquetería que Rosalba no podía costearme. Mientras cursé el bachillerato, que en “su momento” tampoco terminé, compartí el tiempo libre disponible cuidando de los hijos de una hermosa y elegante mujer. Ella me amadrinó como a una hija; es cierto que me pagaba, pero de ñapa, gracias a su presencia, aprendía sobre las artes y el poder contenidos en los gestos, tonos, movimientos, indumentarias y tocados femeninos. Desde pequeña vi en mis hermanas mayores verdaderos ejemplos a seguir. La Jimenera era mi referente;...